En 2025, Colombia experimentó un aumento sin precedentes en las ventas de vehículos eléctricos, con ciudades principales como Bogotá, Medellín y Cali liderando la tendencia. La rápida adopción se debe a incentivos gubernamentales, beneficios fiscales y una mayor conciencia ambiental entre los consumidores.

A pesar de este crecimiento, el número de estaciones de carga públicas sigue siendo insuficiente para satisfacer la demanda. La mayor parte de la infraestructura de carga rápida está concentrada en los centros urbanos, dejando áreas rurales y regionales sin servicio adecuado. Los analistas advierten que, sin una inversión significativa en infraestructura, la adopción de VE podría verse limitada por la preocupación por la autonomía y la accesibilidad.

Los líderes de la industria llaman a esfuerzos coordinados entre agencias gubernamentales y empresas privadas para expandir las redes de carga públicas y residenciales. Las soluciones de carga inteligente, los sistemas de gestión de energía y la ubicación estratégica en autopistas se consideran medidas clave para garantizar el crecimiento continuo del ecosistema de VE en Colombia.