
La carga en casa se ha vuelto una solución práctica para el uso diario de vehículos eléctricos (EV). La instalación de un cargador doméstico requiere considerar capacidad eléctrica, entorno de instalación, seguridad y cumplimiento normativo.
1. Capacidad eléctrica
-
Suministro monofásico: Adecuado para cargadores hasta 7–11 kW.
-
Suministro trifásico: Permite cargadores hasta 22 kW; puede requerir coordinación con la compañía eléctrica.
-
Interruptor de protección: 32–40 A típico para cargadores residenciales.
-
Línea dedicada: Evita sobrecargas en la instalación eléctrica de la vivienda.
2. Selección del cargador
-
Potencia: 3–22 kW según red doméstica y vehículo.
-
Protecciones de seguridad: Sobrecorriente, sobretensión, fugas, control de temperatura.
-
Funciones inteligentes: Monitorización remota, programación y gestión energética opcionales.
3. Entorno de instalación
-
Interior o exterior: Garajes, cochera o carports; en exteriores, carcasas resistentes al clima.
-
Ventilación: Evita sobrecalentamiento.
-
Proximidad al vehículo: Cables suficientemente largos para uso cómodo.
-
Protección contra humedad: Carcasas IP-rated.
4. Cumplimiento normativo
-
Código eléctrico local (NEC o equivalente)
-
Certificaciones: UL, CE, CCC según región
-
Permisos: Algunos municipios requieren notificación a la compañía eléctrica o autorización
5. Seguridad del usuario
-
Usar cables y conectores certificados
-
Evitar equipos dañados
-
Seguir instrucciones del fabricante
-
Mantener el área limpia, seca y sin materiales inflamables
6. Preparación a futuro
-
Cargadores de mayor potencia para futuros EV
-
Integración con energía solar o sistemas de almacenamiento
-
Gestión de carga para evitar sobrecargar la instalación doméstica
Resumen
Considerar capacidad eléctrica, selección de cargador, entorno de instalación, cumplimiento normativo y prácticas de usuario garantiza que la carga doméstica sea segura, conveniente y eficiente.
